"A través de estas fotos podrás seguir parte del Camino del Sendero de la Fraga, muy próximo a dónde estaremos instalados.
Un recorrido fotográfico para que puedas apreciar la belleza del lugar que se extiende más allá de dónde recogen las fotos.
Es además un lugar adecuado para la práctica de bicicleta de montaña, pero sobre, todo, para los amantes de 
la Naturaleza, el senderismo y la belleza que se va encontrando a cada paso"


El Río de la Fraga, también conocido por "de los ladrones", es el que posee mayor extensión de todo el municipio, atravesando norte a sur toda Moaña confirmando la frontera natural entre las parroquias de Meira y Moaña.

Las personas que son partidarias de un tiempo libre al sol y playa tienen el placer de practicar un deporte muy santo, tal como el senderismo. Pueden disfrutar aquí de unos de los bosques caducifolios atlánticos que se mantienen conservados en toda la zona.

Tratandose de un ecosistema de una gran riqueza y una extraordinaria hermosura, en el que el caballo erige como una especie arbórea dominante.

Merece la pena dedicarle un poco de tiempo y acercarse hasta su cauce y poder disfrutar de la flora característica de un típo de bosque de ribera, en el interior de un entorno paradisiaco en el que las aguas fluviales descienden a grandes velocidades desde la montaña.

A lo largo de su recorrido se fueron construyendo molinos de agua en los que a demás de realizar labores de molienda, se desenvolvía la vida social de los vecinos.

Desde mediados del siglo XX, casi todas las construcciones fueron abandonadas por sus propietarios, y sólo algunos de los acerca de 30 molinos que hubieron en la ribera del río resistió el paso del tiempo, mientras que la mayoria de ellos se fueron desvaneciendo lentamente hasta su páctica desaparición.

El ayuntamiento de Moaña comenzó la recuperación de dichos molinos del río y creó a su lado una ruta estupenda para la práctica de senderismo denominada. A Ruta Dos Muiños.

En la parte más alta de Moaña, siguiente el camino de la Fraga podremos encontrar el Mirador de la Fraga, en el que a demás de poder realizar un descanso en el camino, se podrá admirar las increibles vistas de la parte baja del pueblo y de la cudad de Vigo.

A través del recorrido por esta zona agreste se puede obtener una nueva perspectiva de su nuevo ayuntamiento en el que no todo es mar y playa, y todo visitante tiene la oportunidad de descubrir un paisaje tan sugestivo como hermoso y sorprendente.

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