Montaña y Mar
te ofrecen sus bosques, ríos
y playas para disfrutar.
Ubicado en pleno cañón del Río de
Recién llegado, el visitante se da cuenta de que el encanto del lugar habla por si mismo y que están de más los adjetivos para ensalzar este enclave que cautiva e invita al retorno constante, pues como un hechizo se prende en la mirada de cuantos hasta aquí se acercan.
La sólida estampa del ratonero planeando en el cielo, el ágil vuelo del azor sorteando la flora, o el nocturno canto de la cárabo son muestra de que el bosque atlántico gallego todavía perdura aquí. Anclados en la tierra, reteniéndola con firmeza, crecen en las laderas que bajan al río robles centenarios de porte imponente y hermosas formas retorcidas.
La presencia inmediata de alisos, sauces, abedules, nos indican la proximidad del agua; elemento que define y condiciona el paisaje y entorno de las instalaciones.
Flanqueado por dos riachuelos que confluyen en el río de





